(buscando a tu media…)LANGOSTA.

Hoy os presento a una persona que le gusta el cine por encima de todas las cosas, quizás exagere un poco, pero como esto es un blog de cine, hay que quedar bien. Paula Martínez, a petición del que escribe,  ha realizado un análisis de una película interesantísima, Langosta. Paula desgrana cada idea que nos da el director y, al igual que la película, os hará pensar en el mundo que nos rodea. Espero que disfrutéis de la nueva entrada como lo he hecho yo.

Buenos días blogueros y amantes del cine.

Esta semana os escribo sobre una película que se estrenó hace un par de semanas. Antes de adentrarnos en materia, el cine no lo concibo sin el acto de ir a verlo. Usando un símil filosófico, sería como dijo aquel; yo, el cine, y sus circunstancias. Dicho esto, disculpad si araño alguna frase por los alrededores del análisis concreto de la película que os presento.

LangostacartelAquel día tenía ganas de cine,de sentarme en una sala a oscuras y que me contasen, pero como pasa algunas veces, llegué sin saber muy bien qué ver. Entonces apareció “Langosta” (The Lobster). Sé que por su título entran pocas ganas de entrar a verla -y no porque no me gusten las langostas, las adoro, sobre todo en estas fechas-. Lo cierto es que una vez terminada la película, pensé que el nombre le venía perfecto para lo que el director nos iba a contar -y cómo iba a hacerlo-. Pero vayamos por partes. Me sorprendió en principio la afluencia de público, la sala estaba hasta arriba, y las horas eran bastante intempestivas. A ver si estamos ante el estreno del año y no nos hemos enterado –pensé-. Leyendo su ficha técnica, descubrí que su director y guionista -junto a Efthymis Filoppou, habitual en su cine- era el griego Yorgos Lanthimos, aquel que hace un tiempo presentó Canino (candidata al Oscar a mejor película extranjera). Sabía que tenía premios, igual que esta (premio del Jurado en el Festival de Cannes) y recordaba pequeñas referencias de cómo era su cine. Para Langosta, también ha contado con actores de primera línea: Colin Farrell (sorprendentemente bien con su bigote perfecto), Rachel Weisz (a sus pies, siempre. Sus personajes en “Ágora” o “El jardinero fiel” quedarán en mi memoria audiovisual), Ben Whishaw (un actor de esos que has visto seguro, pero que nunca recuerdas su nombre), o Léa Seydoux (aquella que acompañaba una temporada la vida de Adele, y de qué manera, y más recientemente la del señor Bond). Este plantel no se consigue si el director no tiene algo por lo que merezca la pena embarcarse en un proyecto…

La sinopsis es, cuanto menos, curiosa: En un mundo paralelo los solteros son detenidos y trasladados a un Hotel. Allí se les obliga a encontrar pareja en un plazo máximo de 45 días. Si no lo consiguen, son transformados en un animal -que ellos eligen al entrar allí-, y soltados en El bosque, dónde habitan los Solitarios, es decir, los excluidos solteros. Con esta premisa el protagonista descubre un mundo habitado por parejas en contraposición con un mundo habitado por solteros. Y también el amor, un amor extraño y sorprendente, con el que romperá todas las reglas establecidas.

Dicen los guionistas de la película que fuimos madurando la idea a través de un proceso largo de observación y discusión acerca de la vida y las personas, de sus relaciones y sus comportamientos, para hacer reflexionar al público sobre qué significa el amor para los seres humanos hoy en día, qué relación guarda con el hecho de estar acompañado o en soledad, cómo las personas sienten la continua necesidad de tener una relación amorosa (cueste lo que cueste, nos advierten), y de la forma en que la gente ve a quienes están solteros, el fracaso que supone no conseguir estar con nadie. También reflexionamos sobre el miedo, de las restricciones impuestas por la sociedad y de todas las cosas que nos suceden cuando intentamos encontrar pareja.

Casi nada. Hasta ahí el debate está servido. Lo que no pensábamos es que este, como las mejores venganzas, se nos iba a mostrar bien frío. Lo interesante de la propuesta del director griego, sobre todo -o al menos lo que a mi más me enganchó- es su propuesta narrativa, su manera de afrontar el tema desde una perspectiva totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados. Y a mí me gusta que me sorprendan. Como dice uno de los productores, el director tiene una visión del mundo muy particular, sus películas son alegorías contemporáneas de la condición humana, con puntos de vista narrativos muy innovadores y sorprendentes.

Su película tiene humor -hay alguna escena realmente conseguida-, pero este humor es extraño, surrealista, absurdo. También tiene muchalangosta a lo pobre tristeza y violencia. El aspecto formal de lo que estamos viendo no es para nada amable, con una música inquietante y unos planos cargados de fuerza, de poesía visual, de cámaras lentas. En varias ocasiones me sentí en fuera de juego, confundida con diálogos sin pies ni cabeza (me imagino a los actores, intentando dar credibilidad a aquello), con escenas que no sabes dónde van a llegar, rozando el disparate, pero que al menos en mi caso, me mantuvo en tensión hasta el final. Tuve la sensación de que la película trata algo realista pero de una forma nada realista, al revés, está en las antípodas del realismo, pero es esa forma de presentarlo lo que hace que merezca la pena echarle un vistazo.

Se da entonces la posibilidad de que finalmente te salgas de la película, que siempre juega al límite y que estés deseando que aquello acabe (un poco como en las películas del señor Lars Von Trier, tan extremo que consigue detractores y adeptos en cada película que hace), o que por el contrario, te atrape y la disfrutes hasta los títulos de crédito finales. Yo recomiendo -si tu cabeza y tu corazón te lo permiten- llegar hasta el final. En este caso, la película termina con una escena que, salvando las distancias, nos recuerda al maestro Haneke. Pura tensión visual, pero de la buena. Es de ese cine que no deja indiferente y es un director al que seguir de cerca.

Que te sorprendas riéndote de algo que, bien pensado, no tiene gracia alguna -que se lo digan a Tarantino-. O te emociones viendo a esa pareja de tortolitos, aunque no tengan una conversación o acción coherente durante toda la trama, son condiciones del ser humano que nos hace únicos. Pero es que, ¡ay amigos! En eso también consiste el cine.

Y vayan a las salas, llenen los cines… qué mejor forma de terminar el año.

Paula Martínez Valderas

Licencia de Creative Commons  (buscando a tu media…)LANGOSTA. by Paula Martínez Valderas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License. Creado a partir de la obra en www.fromlosttothecine.com.

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